Belen, Posada Del Migrante y la Dolorosa y Forzada Migracion Centroamericana

Este año, el premio internacional Letelier-Moffitt será entragado a Belen, Posada del Migrante; un refugio de migrantes en la ciudad de Saltillo, en Coahuila, Mexico. La posada provee asistencia humanitaria a migrantes en camino al norte, y trabaja para protegerlos de secuestros, extoción, abuso sexual y asesinatos. Como una voz de los derechos humanos de los migrantes transitarios, ha trabajo con valor al documentar abusos contra migrantes y denunciar violaciones de derechos humanos de parte de oficiales Mexicanos.

“Mis puertas abrí al caminante, Y la noche no pasaba fuera”
Job 31, 32.

Escenario Social: “Sangre y muerte de Migrantes, semilla de esperanza”

Migrantes se preparan para la orientacion en Belen, Posada del Migrante. Foto de Humanidad sin Fronteras.

Migrantes se preparan para la orientacion en Belen, Posada del Migrante. Foto de Humanidad sin Fronteras.

Once Años de Violencia y Persecución
“Colgados del Tren y con el Viento en Contra”

Año 2000
La ciudad mexicana y la sociedad de Saltillo se estremecieron con la llegada de los primeros migrantes Centroamericanos, huyendo del Huracán Mitch, de la violencia social y de la pobreza de sus países. Para la mayoría conservadora de esta aristócrata ciudad, era una amenaza, una invasión a la supuesta harmonía y paz tradicional. Al miedo siguió la criminalización, el rechazo, el desprecio y la pregunta xenofóbica: ¿Por qué no se fueron a otra parte?

Y, sin embargo los migrantes, hombres y mujeres golpeados, sucios, despojados, cuando entraban a la periferia de la ciudad sólo decían: “¡Tenemos hambre y estamos cansados y golpeados!”. Esto fundamentó una de nuestras tradiciones más bellas y evangélicas que existe en nuestra casa: ¡La acogida y el pan que se comparte! Siempre que un migrante llega, a media noche, en la madrugada, al amanecer o con el calor del sol siempre habrá una comisión que le dirá: “No importa la hora, ven a sentarte a nuestra mesa, comparte nuestro pan y luego irás a descansar.”

2001: Se Desborda la Criminalización y Comienzan los Asesinatos
Fue tan fuerte la criminalización, que hasta grupos “conservadores de cristianos” consideraban “pecado” recibir a los migrantes, porque siendo supuestamente “ilegales,” eran considerados como “ilegales.” Y hasta hubo gente que se alegró con sus muertes, diciendo: “se lo merecen, por haber venido.”

La migración que llegó se convirtió en muerte y sangre derramada: Delmer, Alexander, y David (todos hondureños) fueron asesinados a balazos, mientras dormían. Ismael Cruz fue asesinado a pedradas por los guardias del tren.

Nos manchamos de sangre al recoger los cuerpos, pero esto fue semilla de esperanza y tuvimos más coraje para continuar.

Con el fuerte apoyo de nuestro Obispo Raúl Vera, tres religiosas y un servidor, organizamos “Belén, Posada del Migrante” junto a las vías del tren.

Frontera con Justicia y Humanidad Sin Fronteras

Obstaculos y Retos
Hicimos huir el miedo y el terror de los prejuicios sociales contra migrantes. Pero era necesario colocar en el centro del debate social el fenómeno migratorio.

No queríamos centrarnos tan sólo en la organización de una casa, sino en la total dimensión de la migración, con todos sus perfiles, como un fenómeno social, el más histórico hoy que reconstruye la historia, la sociedad, el tejido social y a la misma Iglesia.

No queríamos tratar al migrante, ya nunca más como una víctima, sino como un nuevo protagonista, un nuevo sujeto emergente, con su corazón y su alforja con plenitud de horizontes culturales y fuerte esperanza.

Asi brotaron nuestros dos asociaciones civiles: Frontera con Justicia y Humanidad sin Fronteras, para generar un equipo de profesionales, y así brindar al migrante perseguido, no sólo hospedaje, comida y salud, sino una protección integral, jurídica, psicológica, defensa y legislación en la defensa y protección de sus derechos.

Mariano, un migrante de Honduras, mira television en Belen, Posada del Migrante. Foto de LatinDispatch.

Mariano, un migrante de Honduras, mira television en Belen, Posada del Migrante. Foto de LatinDispatch.

Un proyecto humanizador radical, para que todo el migrante que entrara en nuestra casa, al entrar sintiera que, atrás quedaba la maldición de la persecución y la agresión, y que aquí comenzaba un nuevo proyecto de sociedad humanizadora y liberadora.

Nunca Se Fue la Violencia
Hubiéramos querido que terminara la violencia, pero todo lo contrario, se acrecentó y también nuestros enemigos: el crimen organizado y la complicidad de las fuerzas de seguridad.

Consecuencia: Asesinatos, secuestros, tortura, desaparecidos y la despiadada crueldad y vejación de las mujeres, hasta el paradigma de crueldad social antimigrante: La masacre de los 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas y las más de 47 fosas clandestinas con cadáveres mutilados.

Nuestros Logros

  1. Son ya más de 50,000 las personas migrantes centroamericanas que han pasado por nuestra casa.
  2. Con nuestro trabajo de 11 años hemos logrado guiar el rostro de toda la sociedad hacia el dolor de la migración.
  3. Hemos avanzado en la incidencia política y jurídica a favor de los migrantes.
  4. Hemos desbordado las fronteras internacionales para articular Organizaciones e Instrumentos internacionales en la defensa de las personas migrantes.
  5. Hemos inaugurado “vino nuevo en odres nuevos” con una nueva Iglesia con Liturgia y Eclesiología nueva con la perspectiva de la Migración.
  6. Hemos innovado la atención humanitaria terapéutica a las personas migrantes víctimas de tortura en la criminal experiencia del secuestro.

Significado del Premio Letelier-Moffitt

Un profundo agradecimiento a los Organizaciones de Derechos Humanos y Políticas Migratorias que nos conceden este premio: nos llega en el momento en que estamos más golpeados y criminalizados y cuando el nivel de riesgo e inseguridad de los defensores es el mismo que el de las víctimas migrantes.

Un Premio a la Valentía y Justa Rebelión de las Personas Migrantes.

Con estos migrantes somos compañeros, hermanos y con esta conciencia recibimos el premio, no como caudillos o caciques o expertos académicos en la lucha de los derechos humanos.

Pbro. Lic. Pedro Pantoja Arreola es el asesor general de Frontera con Justicia y Humanidad sin Fronteras.